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Si usted quiere leer la segunda parte de este artículo, "El lado oscuro de la autopublicación", ya está disponible a través del enlace de la imagen.

El camino del escritor novel

  Cuando no conocía nada acerca del mundo editorial; cuando albergaba la esperanza de publicar y no sabía cómo hacerlo, hallé gran información en internet muy dispersa, y sólo tras varios años experimentando llegué a unas conclusiones que fueron determinantes en mi modo de ver el mercado editorial.

  Espero que este artículo sirva para aclarar todas sus dudas; dudas que yo también tuve y que no sabía cómo despejar.

  Espero que este trabajo sirva para allanar su camino en busca de la felicidad, por que, ¿qué  es un escritor que no publica?

 

  Aunque usted no tenga nada que ver con el mundo editorial, sin duda le interesará este artículo, pues en él se van a analizar, sin tapujos, sin compresas frías y desde luego, sin ningún temor a no ser publicado con editor profesional jamás, las alternativas y las esperanzas que le es dado albergar a un escritor novel, independientemente de su calidad técnica, su imaginación y su pasión, pues dará igual que su obra sea vulgar o genial. El sistema editorial funciona invariablemente del mismo modo. ¿No se ha preguntado nunca por qué nuestro país no engendra otro Miguel de Cervantes? Si se lo ha preguntado es probable que se haya respondido con algo similar a "la cultura actual del individuo es muy inferior a la que había antes." ¿Pero cómo habría de ser así? ¿Acaso ha habido otra época en la historia de la humanidad con el acceso a la cultura y a la información que tenemos hoy en día? ¿Acaso ha habido otra época en que la alfabetización, pilar fundamental de todo lo demás, ha sido un hecho tan indiscutible y tan superado? ¿Ha habido otra época en que cualquier persona, independientemente de su categoría social, pudiera prolongar sus estudios hasta donde su voluntad le marcara? No. Esta es la época de las luces. Jamás han habido tantos adelantos científicos ni sociales como ahora. La humanidad avanza un paso cada día, ¿hacia dónde? Quién sabe, pues el destino es incierto, pero ese mismo paso, antes costaba un siglo en efectuarse. Es la época más que nunca de las luces y como todo el mundo sabe, con las luces llegan las sombras.

  ¿Por qué este país no engendra otro Miguel de Cervantes, entonces? Esa es la pregunta que me propongo responder en este artículo. La respuesta es evidente e indiscutible, pero es tan poco deseada, tan impopular y tan enojosa, que pocos, en este ámbito, tendrán voluntad o valor en ratificarla. Así vivimos en la mentira más absurda que quepa imaginar mientras todos los que tienen algo que decir al respecto se dan palmadas complacientes en la espalda.

  ¿Recuerda usted cuando la cantante mejicana Olvido Gara Jova (Alaska) hizo unas declaraciones en las que afirmaba que le parecía muy bien que la gente descargara su música a través de internet? Ella ratificaba el derecho de todos los españoles al libre acceso a la cultura. Si ella quiere cobrar por el trabajo que ha llevado a cabo, o si quiere ceder los derechos de explotación de su obra a una empresa, es cosa de ella. Aún en este caso, el derecho a la cultura y el sentido común más elemental nos dirá que si un individuo regala a otro un casette de música grabada por él no está cometiendo acto delictivo alguno. Las descargas de internet son el mismo caso. Tan sólo cambian las formas. ¿No hizo ella un sacrificio a la humildad, digno de alabar, admitiendo lo evidente?

  La industria discográfica la censuró inmediatamente y la obligó a retirar sus palabras en público, pues si no, no habría publicado un disco más y su carrera hubiera terminado en ese punto.

 

  Si usted trabaja de algún modo en el mundo editorial, tal vez le interese la lectura de este artículo, pues en él se hablará de aquello que no se debe hacer y se hace y de aquello que se debería hacer y no se hace. Ha de saber que no es censurable la posición que ocupa, si no aquello que hace desde su posición de poder: Su preferencia declarada y sangrante de los negocios sobre la literatura. Pensará que así debe ser, que un escritor nada sabe de números, pero yo le diré que las editoriales han sobrevivido desde el siglo XIX hasta la llegada de ustedes, haciendo una labor encomiable de la que todos nos sentimos orgullosos. Su preferencia de lo uno sobre lo otro es comparable al médico que pregunta ¿cuánto dinero trae? en lugar de ¿qué es lo que le ocurre? Y la incapacidad de determinados núcleos de personas a obtener acceso a la cultura, frente a su interés en que nadie que no compre sus libros pueda leerlos, con prácticas tales como destruir los libros que desesperan vender, es equiparable a la medicina que tan sólo se ocupa de aquellos que pueden pagar la consulta.

  Dirá que no es comparable un médico a un editor. Eso es cierto y doy gracias por ello. Pero si usted ocupa alguna posición dentro de esta maquinaria, ha de saber que es a usted al que corresponde decidir qué papel espera representar para la sociedad. ¿Quiere ser un miembro importante que incida en su desarrollo? No hay palabras, eufemismos ni hipocresía posible que pueda transformar la realidad de su posición. Tan sólo puede hacerse esto a través de los hechos.

 

  Si es usted un escritor novel que espera publicar y aún no ha hallado el camino para llevar a cabo sus sueños, sin duda le interesará este artículo, pues  va a desgranar partícula a partícula todos y cada uno de los caminos posibles. Pero para su tranquilidad le adelanto el final. Usted puede publicar, y puede hacerlo sin depender de la bondad ni la profesionalidad de nadie. Puede hacerlo, y la única barrera que hallará en su camino será su voluntad.

 

  A continuación voy a llevar a cabo aquello que me había propuesto. El desarrollo de todas las opciones que tiene un escritor novel para publicar su obra, y la denuncia de la realidad de cada uno de esos medios.

 

  Estas son las opciones que voy a desarrollara través de este artículo:

 

  1.- Conocer a algún editor.

  2.- Ganar algún concurso literario.

  3.- Participar en el periódico de su localidad.

  4.- Presentar su obra a todas las editoriales.

  5.- Presentar su obra a agentes editoriales.

  6.- Prestarse a la auto-edición o co-edición con una editorial especializada.

  7.- Autoeditar a través de una plataforma especializada como Bubok o Lulú.

 

1.- Conocer a algún editor

  Se dirá que si conoce a algún editor tendrá la mitad del camino andado, pero probablemente no sea así, pues nadie va a invertir el dinero por usted sin una expectativa de ventas razonable. Sin embargo sí que contará con más posibilidades que los demás, pues todos los meses llegan a los editores decenas de manuscritos con fundadas expectativas de ventas.

  El nivel literario en este país es muy alto aunque no lo parezca a juzgar por muchas de las publicaciones que anegan los mercados.

  Si su novela es juzgada como un buen negocio (los editores las juzgan en estos términos, y no por su calidad, aunque reconocer esto, sería reconocer que su papel en la sociedad es insignificante en comparación a los antiguos editores, que eran expertos literarios), tendrá prioridad sobre otras de las mismas características. Esto no implica que si su obra es un buen negocio, sea necesariamente mala. En absoluto. Puede ser buena o mala, pero este no es el parámetro buscado.

 

  En cualquier caso, lo más probable es que usted no conozca a ningún editor. Entonces, ¿por qué no darse a conocer?

 

  Escriba relatos, regístrelos en "Safe creative" a través de internet para registrar su obra en los derechos de propiedad intelectual. El proceso dura menos de un minuto.

  Cree su propio blog y exponga sus relatos en él. Preséntelos a concursos, haga una búsqueda en internet. Le sorprenderá la cantidad de páginas que aceptarán su relato para exponerlo.

  Cree perfiles en los medios de contactos sociales como facebook o my space; invite a todos sus amigos a entrar en su grupo y escriba boletines informativos cada vez que publique un relato, haciéndoles partícipes a ellos y a todo el que le conozca y visite su perfil casualmente. Después únase a todos los grupos literarios que estas páginas le ofrezcan y ante todo siga la siguiente pauta: Observar y experimentar.

 

  No sólo mejorará, si cabe, su estilo con cada relato, si no que además estos serán leídos por mucha gente y poco a poco habrá consolidado un pequeño grupo de lectores que le seguirán adonde quiera que vaya.

 

  De esta forma se habrá integrado en grupos de escritores y de lectores y aunque no lo sospeche, su obra será seguida por editores que cualquier día le ofrecerán la oportunidad de publicar, o podrá seguir su camino de forma independiente. Ha de saber que en ningún caso esta última opción es un fracaso.

  Es un éxito el haber escrito bien un texto y haber conseguido que otros lo lean; Es un éxito el haber impreso su nombre, de algún modo, en el mundo editorial y que su carrera sea seguida por un grupo de personas.

 

  ¿Cabe entonces el fracaso para un escritor novel? Mi opinión es que si el escritor tiene pasión y es realista sólo cabe el éxito.

2.- Ganar algún concurso literario

  Si firmar contrato con una editorial es complicado, esto es extremadamente difícil. Tenga en cuenta que para que una editorial le ofrezca un contrato, su obra ha de parecer rentable. Si el premio del concurso incluye una edición de su obra, generalmente esta edición será muy superior a la media, por tanto, se va a premiar la obra más comercial de todas, pues el premio literario no deja de ser un negocio para la editorial y jamás premiarían algo que no se fuera a vender.

 

  Esto no implica que las obras premiadas sean malas, ni tampoco que sean buenas. Simplemente que se venderán bien.

  Antes de perder el tiempo imprimiendo y enviando ejemplares a todos los premios, analice qué características tienen los libros premiados. Dese cuenta que muchos de los libros de gran éxito, los best sellers prefabricados, están cortados por el mismo patrón. La experiencia de su lectura es muy similar a la que se obtiene viendo una película.

  Piense también, si su obra ha sido rechazada por las editoriales por no ser suficientemente comercial, si le interesa presentarse a concursos donde se premia la obra más comercial.

 

  Quizá le interese más presentarse a premios literarios más humildes. Este tipo de premios los voy a agrupar en dos módulos:

 

  1.- Premios de votación popular.

  2.- Premios de votación interna.

 

  Si piensa presentarse a los premios de votación popular, lleno de esperanza, le diré que le resultará prácticamente imposible ganar ninguno de ellos salvo que sea astuto.

  Piense que siempre se presentarán concursantes que pertenezcan a foros y comunidades literarias, y que dentro de estas se promoverá el apoyo incondicional. Piense que muchos de los votantes ni si quiera leerán las obras, si no buscarán el nombre del escritor o el título de la obra para prestar su apoyo.

  Este caso todavía empeora cuando los resultados de las votaciones son públicos, pues entonces no hay disidencia posible en un grupo. En ese caso, si el votante espera no perder el favor del grupo y obtener su apoyo en votaciones futuras, deberá seguir los pasos marcados por el mismo y no defraudarlo.

  Si quiere presentarse a este tipo de concursos, debe asegurarse de estar perfectamente integrado en un grupo literario, o varios, pues ganará el más popular.

 

  Hasta ahora hemos visto dos tipos de premios. Uno en el que gana el más comercial y otro en el que lo hace el más popular. ¿No se premia la calidad en ningún caso? La respuesta es sí.

 

  Sabemos que la calidad de una obra frente a otra es en todo caso una cuestión subjetiva, así que si el jurado mantiene una actitud deportiva no puede haber nada que reprochar.

 

  Es en los concursos donde la entidad ofertante no compromete ninguna inversión y la votación es privada, donde tendremos casi todas las posibilidades de que el jurado mantenga un espíritu deportivo. El aspirante ha de impregnarse de ese mismo espíritu, pues el jurado vota la obra que más le gusta, con honestidad.  Es ridícula toda protesta posterior.

 

  Trate de participar en este tipo de concursos. El premio más insignificante tendrá, como mínimo, un efecto mágico sobre su moral.

 

  Le recomiendo, frente a cualquier otra, esta página web. Verá que en todo momento hay muchos concursos activos. Entre en cada uno de ellos, revise las bases, tenga en cuenta que en la mayoría de los casos la obra ha de ser inédita, y busque el concurso cuyo procedimiento le parezca más justo para tener más opciones de ganarlo.

 

http://www.escritores.org/recursos/concursos.htm

 

  ... Y mucha suerte.

3.- Participar en el periódico de tu localidad

  Participar en la redacción de cualquier medio impreso puede ser determinante. Piense que lo más importante es darse a conocer. No se trata de llegar el primero, pues hay muchos y muy buenos escritores al margen de las editoriales tradicionales y no sobra ninguno, si no que hacen falta más.

 

  Publicar en un periódico de tirada nacional es muy complicado, y más si usted no pretende hablar de política. Sin embargo, sería relativamente fácil en un periódico local.

 

  Envíe artículos literarios, relatos y poemas, preséntese ante el concejal de cultura de su localidad, insista. No permita que un "no" le detenga. En este caso el objetivo es publicar en su periódico local y no importa cuánto tiempo tarde. Ha de conseguirlo.

 

  Pero ánimo. Será relativamente fácil, porque en general, la alcaldía de su localidad será proteccionista con los suyos y aplaudirá su iniciativa.

4.- Presentar su obra a todas las editoriales

  Si como escritor se siente satisfecho con su trabajo, sin duda se sentirá asqueado cada vez que observe las publicaciones que se venden en las grandes superficies comerciales. Usted es escritor y por lo tanto entiende más de literatura que alguien que no lee pero regala libros. Esta es, en mi opinión una de las bazas comerciales en las que se apoyan los editores.

 

  Si usted quiere publicar con una editorial convencional, debería leer antes lo siguiente:

 

  Las grandes editoriales rara vez aceptan manuscritos de escritores noveles.

 

  Rara vez cualquier editorial se molestará en responderle por haberles enviado algo que no se le ha pedido. Lo más probable es que su obra acabe en la basura sin que nadie se haya molestado si quiera en mirarla.

  Con suerte, una de cada cinco editoriales le contestará, y la respuesta tardará entre tres y cinco meses en llegar. Así que no cabe la ansiedad. Es inevitable que cada día busque en su correo electrónico en busca de la ansiada respuesta, que alimente su esperanza hasta el extremo de hacerle perder el horizonte, que piense que todas sus esperanzas se cifran en una respuesta, y que sus opciones son una entre dos. Pero debe tratar de evitar sufrir por ello, pues nada de esto es así realmente. Como decía antes, serán seleccionadas las obras más comerciales.

  En ningún caso debe pensar usted que escribe mal por haber sido rechazada su obra, y ante todo, esto no debe condicionar su carrera como escritor.

 

  Le decía antes que el haber escrito su obra ya es un éxito, y en ningún caso su obra será censurable, salvo claro está, atente contra los principios fundamentales del respeto y la convivencia.

 

  Si como escritor usted ha sido rechazado, nada agradará más a la editorial que usted desaparezca del mapa, pues de no ser así es probable que se sume a la competencia que tanto temen: Bubok. Personalmente he recibido mensajes de editores del estilo "Le aconsejo que no publique su obra con Bubok si tiene esperanzas de publicar algún día".

  Uno de los errores más divertidos de los editores es que muchos de ellos piensan que publicar es publicar como se ha hecho siempre, como ellos dominan. Sin embargo temen cualquier otra forma de publicar y la reconocen como una amenaza.

 

  Si su obra ha sido aceptada, ¡Enhorabuena! Ha comenzado su carrera literaria.

 

  En ese caso, casi invariablemente lo habrá sido por una editorial pequeña, si no local. Mire muy bien con quién firma, y ante todo, debe saber que ha llegado el momento de volver a revisar su obra. ¿Contiene faltas de ortografía, de sintaxis. Algún error de expresión. Está bien puntuada?

 

  Ahora se enfrentará a muchas amenazas, y ha de estar usted preparado para afrontarlas:

 

  1.- Hay editoriales que no tienen ni corrector de estilo, o el que tienen se dedicaba antes a cazar gallinas con tirachinas.

  El resultado de esto es que hay escritores que se enfrentan a críticas despiadadas y fundadas acerca del estilo, que destruyen su moral y convierten el blog del escritor en un campo de batalla regado con sus lágrimas.

  Esto puede conllevar que no vuelva a ser publicada ninguna de sus obras futuras, porque deteriora mucho la imagen de la editorial.

  Fíjese que hasta ahora, la editorial no ha mirado la calidad de su obra, ni le ha protegido, ni se ha hecho responsable de nada. La única falta del escritor, en este caso ha sido que el deseo de ver su sueño hecho realidad le impidiera ver que en realidad no ha sido más que un instrumento para que la editorial hiciera dinero.

  Estas personas habrán de soportar las críticas. No hay marcha atrás, pues tiene los derechos de explotación de su obra comprometidos por cinco años.

 

  2.- Se enfrentará casi invariablemente a una afirmación, que por ridícula, atraerá sobre usted la malicia de muchas personas, pues se dirá "Es la obra cumbre de...", "... sorprende al mundo con esta obra genial." o "Por fin la obra maestra de..." Cuando será su primera obra y no caben estas afirmaciones, y probablemente no cabrán hasta cincuenta años después de su publicación si acaso es tan buena.

 

  3.- La obra será enviada a muchos críticos, que como todos, tienen la necesidad de llevar a casa algo que comer, y por tanto van a hacer la crítica ideal para que en adelante, esa misma editorial le remita nuevas publicaciones. Aquí vemos que el trabajo del crítico es muy similar al del reseñador, que buscan petróleo donde no lo hay, superlativando cada bondad del libro hasta un extremo ridículo y realizando una operación de maquillaje que hace que después de leer el libro nos preguntemos qué sabrá ese señor de literatura.

    Por supuesto hablo de los críticos a los que la editorial acude para recibir una buena crítica, tanto como una inmobiliaria acude a un tasador determinado para obtener una tasación alta o baja.

 

  Hasta ahora verá que todo esto siempre beneficia a la editorial y siempre perjudica al escritor. Pero no se apure, si su obra es indiscutiblemente buena superará todas estas pruebas. Por eso insistía en que la revise. No habrá mejor crítico que usted.

 

  4.- La edición media en España ronda los tres mil ejemplares. A usted no le van a dar más que el 5% sobre el precio de venta, que es el mínimo que marca la ley. Antes veíamos que los derechos de autor los comprometerá durante cinco años, que es el máximo que marca la ley. ¿Hasta ahora no hay nada que haga la editorial pensando en el autor? No lo hay. Ni si quiera el haber publicado su libro, ya que para ellos no es un libro, si no un bien comerciable.

 

  Con su parte en los beneficios, si el precio del libro fuese de 10 euros, usted obtendría 0,50 euros por libro vendido. Por lo tanto no obtendría más de 1.500 euros por la venta de los 3.000 ejemplares.

  Pero no se venderán los 3.000 ejemplares. Al menos 500 quedarán sin vender y serán destruidos por la editorial, así que difícilmente llegará usted a los 1.250 euros durante los cinco años en que habrá comprometido los derechos de explotación de su obra. Esto no le da más que 250 euros al año.

  Probablemente cobre el 70% del total durante los primeros seis meses, pues más allá de este tiempo, la editorial tendrá serios problemas para vender su obra.

  En contraste con sus 1.200 euros, la editorial habrá obtenido fácilmente, 15.000 euros. He contado como beneficios el 60%.

 

  ¿Considera usted que ha hecho un buen negocio? Espero que sí, pues salvo que su obra se haya vendido muy bien, publicarla por segunda vez no le resultará nada fácil.

 

  5.- La distribución de las pequeñas editoriales es tan limitada, que salvo que usted busque su obra en los lugares donde sabe que se venderá será muy complicado que la encuentre en ningún sitio.

 

  Ante todo no quiero quitarle la ilusión. Antes decía que a un escritor novel con pasión y sentido de la realidad no le espera más que el éxito, y mantengo lo mismo.

 

  Estas son mis conclusiones, pero no hay nada mejor como experimentar por uno mismo. A continuación dejaré una lista con editoriales y direcciones a las que enviar sus manuscritos.

 

  ¡Mucha suerte! y ante todo, sepa que si su obra, además de comercial es buena, superará todas las cribas que se interpongan en su camino.

 

  En cualquier caso jamás piense que su obra no es digna de ser publicada. En el peor de los casos, ¿no es la manifestación de sus anhelos más íntimos? Este es motivo suficiente para que no se deje desalentar por nadie. Si no gusta a una persona gustará a otra.

 

 

Espasa Calpe sugerencias@espasa.es
Edaf edaf@edaf.net 
Alfaguara alfaguara@santillana.es
Mundos Épicos info@mundosepicos.es
Club universitario originales@ecu.fm 
Civilis info@civilis.es
Corona borealis coronaborealis@coronaborealis.es
Edimáter info@edimater.com
Sirpus info@sirpus.com
Punto de lectura info@puntodelectura.es
Páginas de espuma ppespuma@arrakis.es
Nobel nobel@edicionesnobel.com
Molino molino@rba.es 
Hamalgama info@hamalgama.com
Duen de Bux info@duendebux.com
Dosoles editor@dossoles.es
De la Torre info@edicionesdelatorre.com
Clan editorial@clan.es 
Almuzara info@editorialalmuzara.com
Amaru amaru@verial.es
Sueños de papel info@editorial-sdp.es
Maghenta ccambra@maghenta.com
Kalandraka edicion@kalandraka.com 
Imagine Ediciones info@imagineediciones.es
Esediciones info@esediciones.es
Editorial Nemira info@editorialnemira.com
Editorial Grafema info@editorialgrafema.com
Editorial centurione  
Edita-t correo@edita-t.com
Buchmann info@buchmann.es
Bassarai webmaster@bassarai.com
Anagrama anagrama@anagrama-ed.es
Alternativa correspondencia@alternarrativa.com 
Akal atencion.cliente@akal.com
Adamar ediciones@adamar.org
Actéon info@acteoneditorial.com
Eldalie eldalie.publicaciones@gmail.com

 

5.- Presentar su obra a agentes editoriales

  ¿Alguna vez se ha preguntado que se sentiría siendo invisible? Como sin duda sabe, H.G Wells, se lo preguntó.

  Ahora, gracias a los agentes editoriales puede experimentar esta sensación en primera persona. Yo mismo lo he experimentado, y puedo decir que es muy emocionante :).

 

  Si tiene la mala suerte de que un agente editorial se fije en su obra y consiga que se la publiquen, se habrá instalado una sanguijuela en su carne que ya no se podrá sacudir jamás.

  Ellos cobrarán de sus escasos beneficios, y estos ya son tan irrisorios que deben trabajar con muchos escritores, así que en ningún caso sueñe con obtener el trato que merece.

 

  No tenga duda de que si ellos han conseguido que su libro se publique, también lo habría conseguido usted. Tan sólo necesitaba una relación de editoriales donde enviar su obra, y esta ya se la he dado arriba para facilitar el camino que conduce, sin duda, a la felicidad.

 

  Le dirán que los editores no valoran más manuscritos que los que los agentes les ofrecen. No se preocupe, esto es mentira.

 

  Es posible que se encuentre en su camino con un tipo de agente literario que le pide un dinero a cuenta antes de realizar ninguna gestión, ni de leer si quiera su obra, y le prometa que si en seis meses no está publicada le devuelve el 80% de su dinero.

  No preste oídos a esta gente, pues también es mentira. No llamaré estafador a nadie cuya estafa no haya sido demostrada judicialmente, pues eso es ilegal. Sin embargo, seré discreto y le aconsejaré que omita toda comunicación que aliente sus sueños con esta gente, pues si aquellos eran sanguijuelas, estos son vampiros.

 

6.- Prestarse a auto-edición o co-edición con una empresa especializada

  Ante todo un mensaje claro. Sin rodeos. No se preste a ello.

 

  Primero analizaré el trato con la empresa de co-edición:

 

  El proceso con el que funcionan esta clase de individuos es casi invariablemente el mismo:

 

  1.- Usted ve su anuncio en internet y les envía el manuscrito como lo enviaría a cualquier editorial.

 

  2.- Las editoriales, como decía antes, tardan entre tres y cinco meses en contestarle. Estas empresas no tardan menos de seis meses. Entonces usted se encuentra en un estado de ánimo de desesperación, porque ha dedicado todas sus ilusiones a la posibilidad de publicar. Tan sólo queda una editorial por contestar, ¿qué dirá? Sus nervios se crisparán día tras día mirando su mail.

 

  3.- ¡Felicidades! Ha llegado una carta, no un simple mail. Su dirección está escrita a mano. ¡Qué calidez! A ver... ¿qué dice la carta?

  Sus manos tiemblan, siente tantos deseos de leer la respuesta como de no hacerlo. Finalmente se decide. ¿Pero, qué pone? Algo así como:

 

  "Después de examinar su obra hemos determinado que su calidad es aceptable y por tanto nos prestamos a invertir dinero en ella participando con un contrato de co-edición"

 

  Puede que incluso reciba alguna crítica escrita a mano que y que diga cosas como:

 

  "El protagonista de esta historia se ve inmerso en un vórtice de sentimientos... Esta obra es clara, sencilla y llega al lector de forma impactante, cambiando su perspectiva de la vida para siempre"

 

  ¿Hay algo más empalagoso y falso que esto? Debería servirnos para sospechar que ni si quiera han leído la obra, pues la crítica es muy parecida a la predicción de un horóscopo. Es decir, cualquiera podría pensar que se ajusta a su libro. Tan sólo hace falta voluntad, y recuerde, en estos momentos estamos muy desesperados.

 

  Si acepta la propuesta tardarán entre cuatro y seis meses más en contestarle. Durante ese tiempo se subirá literalmente por las paredes preguntándose si todo había sido un error o si finalmente ha sido rechazada.

  Cuando llega la respuesta verá una cantidad desorbitada, porque publicar tres mil ejemplares es muy caro, pero le han prometido la distribución en tiendas de su obra, así que su única reserva ya consiste en la capacidad de que pueda disponer de reunir tal suma.

 

  Usted jamás verá su libro en ninguna librería. Si se fija, los puntos de distribución son almacenes y no librerías. No podrá visitar los almacenes y se preguntará si su libro se vende en alguna librería o es sólo que no ha llegado a su ciudad.

  La respuesta a esto es que jamás fue impreso.

 

  Sepa que un librero rara vez va a aceptar libros cuyo ISBN pertenezca a un auto-editor, pues así no hay garantías de calidad, ni los compradores se sienten seducidos ante la visión hipnótica del sello editorial.

  Si no lo hacen con un autor , tampoco lo hacen con las riadas de autores que llegarían de funcionar este método.

 

  Su libro no ha sido publicado por la sencilla razón de que la empresa con la que ha contratado el servicio sabe que esta forma de publicar es inviable. De no ser así no durarían en el mercado más de un año y este apartado del artículo sería innecesario.

 

  Yo probé personalmente la experiencia, a causa de todo lo que había leído al respecto y ocurrió tal y como había leído en foros y se lo transmito ahora.

  Fueron ellos los últimos en contestarme y lo hicieron en los términos descritos. En Diciembre (2.009) se cumplen seis meses de esto. Entonces enviaré una carta con la dirección escrita a mano diciendo "La calidad de su empresa no es aceptable". Ante todo sentido del humor.

 

  Las empresas de auto-edición funcionan exactamente igual que las anteriores desde el momento en que reciben el dinero. La diferencia con estas es que lo que hacen antes se resume en pedirle el dinero.

  Pero además de esta, tienen una diferencia fundamental:

  los libros sí son impresos. Sólo que se los envían a su casa y tiene que montar un tenderete en el mercado para venderlos, pues nadie acepta libros de "autoedición" en sus librerías.

 

7.- Autoeditar a través de una plataforma especializada como Bubok o Lulú

  Querido escritor novel. Querido lector. Siento que hasta ahora no he hecho más que defraudarle, pero en ningún momento era mi intención arrebatarle sus sueños, si no ayudarle a encauzarlos debidamente, con toda la información que soy capaz de darle, para que sus sueños no le hagan sufrir.

 

  ¿No hay esperanza para un escritor novel?

 

  Querido amigo. Me alegra decirle que sí que la hay. Si no conoce Bubok ni Lulú, le diré que son empresas que hacen de intermediarios entre el escritor y la imprenta.

  La imprenta que contratan funciona con el sistema de impresión bajo demanda. ¿Qué significa esto? Que sólo se imprime un ejemplar cuando el ejemplar es comprado por alguien.


  Pero esto no puede ser. No puede funcionar el sistema, ¿dónde está la estafa?

  No la hay. Sí que es posible y no cabe el engaño ni la mentira. En este lugar, si bien no obtendrá el éxito fulgurante con el que ha soñado, será dueño de su obra sin ceder los derechos de explotación a nadie; obtendrá una plataforma en la que se venderán sus libros y serán integrados en una comunidad de escritores con las mismas inquietudes que usted.

 

  ¿Recuerda todos los artículos y relatos que le recomendé que escribiera? ¿Recuerda las comunidades de escritores en las que le recomendé que se introdujera? Pues es inevitable que siguiendo esos consejos obtenga lectores.

 

  Usted recibirá el 80% de los beneficios de su obra frente al 5% que le ofrecía el señor editor, y no sólo eso. Usted es el único dueño de su obra, así que usted decide el precio y la modalidad de venta.

 

  No vea como un fracaso terminar aquí. Ya le he dicho que es un éxito. Le invito a comprar obras de otros autores de la comunidad, a seguir sus pasos a lo largo de internet; que acceda a sus relatos y sus artículos y comprobará que en muchos casos la calidad literaria de estos escritores supera a la que se encuentra en el mercado.

 

  De entre todas las opciones, es la única cuyas características, se miden todas en virtudes.

 

  Publique sus obras; diseñe su propia portada de la manera más atractiva posible; escriba sus propias reseñas; sea el dueño de su obra y respire la libertad que esto le otorga.

 

  Tanto Bubok como Lulú son unas plataformas formidables para que podamos publicar nuestras obras. Pero en las comparativas que he efectuado, he llegado a la conclusión de que Bubok es mucho más barata.

 

  Sin embargo publicar no le costará ningún dinero. Si tuviera su portada y su obra terminadas podría publicarla ahora mismo en cinco minutos sin coste alguno.

 

  Cuando publique su obra se le darán opciones en cuanto al tipo de papel, si la impresión es en color, etc. Estas decisiones y el número de páginas son las que determinan el coste de producción de cada unidad, y le aseguro que en Bubok ese coste le permite un margen muy competitivo.

  Ese es el dinero que obtiene la imprenta por la fabricación de su libro. Bubok obtiene el 20% de los beneficios que usted haya asignado en el precio. El resto, el 80% es para usted.

 

  Ahora su obra no tiene una esperanza de vida de cinco años, si tuviera la suerte de ser publicado, si no de toda su vida y de la vida de sus hijos, pues aunque los derechos de autor expiren tras ochenta años, nada impedirá a su familia venderla después.

 

  Le invito a entrar en bubok y explorar todas las bondades que tiene que ofrecerle antes de valorar cualquier otra opción.

 

  Si después de todo, lo que quiere es publicar con editor profesional, le he dado todas las herramientas de que dispongo para que lo intente. En este caso le deseo toda la suerte del mundo en su aventura (en algún momento hay que probar).

 

  Un abrazo, querido compañero. Espero que este artículo le haya servido para aclarar sus ideas y allanar su camino hacia la felicidad.