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Entrevista a Antonio Arteaga, director de LibroVirtual.org
Cada vez, parece más claro, que el escritor está abandonando el papel sumiso al que fue relegado por las editoriales. Cada día, hay más escritores, que hallan el camino para decidir qué se hará con su obra, cómo será publicada y en definitiva, en qué condiciones saldrá a la luz. Debemos esto, a este medio de comunicación, en que se muestra lo mejor y lo peor del individuo y que en cualquier caso, ha sido llamado para promover una auténtica revolución cultural. Pero, ¿cómo debemos enfocar nuestros esfuerzos en la promoción de nuestros trabajos, desde este medio? Da la sensación, de que aún andamos un poco perdidos, ante las infinitas posibilidades que este medio nos ofrece, aunque la única limitación es nuestra creatividad.
Si las posibilidades de internet son ilimitadas, ¿de qué recursos podemos valernos para promocionar y publicar nuestras obras?
Esto mismo, se preguntó mi compañero, el escritor, Antonio Arteaga. Gracias a esta pregunta, y gracias a la generosidad con que concibió la idea, nació LibroVirtual.org. Pero, ¿qué es LibroVirtual.org?¿Puede suponer, este tipo de iniciativas, una revolución en el modo de entender la literatura?
Estas y otras preguntas serán respondidas, por el siempre, amable y accesible, Antonio Arteaga, que gentilmente, accedió a participar en esta entrevista, en la que nos mostrará, cuál es su visión actual y futura, acerca del mundo editorial, y nos explicará en qué consiste exactamente esta iniciativa, que ha supuesto la eliminación de muchas barreras, para los escritores.
¿Qué es LibroVirtual?
A grandes rasgos, LibroVirtual.org es una iniciativa cuyo objetivo es acercar a los lectores las obras de los autores que, por la razón que sea, no pueden publicar a través de los canales convencionales. Aunque también es cierto que entre nuestros autores se encuentran varios con libros ya publicados, pero quieren participar.
Como digo eso es a grandes rasgos, en el fondo es mucho más, como se puede advertir en cuanto se entra en la página web y se visitan las diferentes secciones.
¿Qué idea te condujo a llevar a cabo esta iniciativa?
Precisamente la problemática existente en el mundo editorial, que va en cascada: larguísimas listas de espera en las editoriales, lo que hace que ni siquiera acepten nuevas obras para revisarlas; ello lleva a los autores a buscar otras alternativas para poder dar a conocer sus creaciones, pero las posibilidades existentes pasan por la autoedición o la coedición, muchas veces en términos bastante abusivos.
Aprovechando el inmenso potencial de Internet y las redes sociales, y la actual tecnología, aposté por crear una editorial “virtual”, gestionada por los propios autores, donde no se pusiesen condiciones ni trabas a la publicación de nuevas obras.
¿Qué ventajas ofrece LibroVirtual a los escritores y a los lectores?
Para los lectores, indudablemente, el hecho de que la lectura online de las obras es totalmente gratuita, en alta calidad y a pantalla completa; que cada día se estrenan nuevos libros de género y temática variada (narrativa, poesía, cómics…) y que tienen a los autores al alcance de la mano. Además pueden, si lo desean, hacer una donación a los autores, o descargarse sus obras en formato eBook, acceder a versiones en papel a través de terceros, dejar su opinión, suscribirse a las novedades…
Para los autores, que ya pueden publicar sus obras casi en el momento y los demás las leerán, que es lo más importante. Todo en libroVirtual.org es gratis también para los autores.
Al margen de esto, se establecen ciertos modelos de negocio cuya intención es conseguir beneficios económicos que se reparten entre todos los autores, como contraprestación al hecho de que ellos permiten que sus obras sean leídas gratuitamente:
donaciones, descarga de ebooks, ingresos por publicidad, programa de partners…
¿A qué se enfrenta un escritor novel en estos tiempos?
El proceso que suele llevar un escritor novel viene a ser más o menos el que describo, a grandes rasgos:
1-escribe una obra que considera que es lo suficientemente buena como para ser publicada. Pero, si ya le es difícil a un escritor conocido volver a publicar un nuevo libro, imagínate las posibilidades que puede tener uno desconocido.
2- envía su obra a muchas editoriales, que en su mayoría no contestan, o el mensaje es automático: no aceptan nuevos originales por el momento.
3- de pronto una le contesta, afirma que apuesta por su libro, que será la revelación literaria del año, y le ofrece un contrato inmejorable. Cuando recibe el contrato ve (quien consigue verlo a tiempo) que, si quiere ver su libro en la calle, tiene que ser él quien pague o asegure el pago de la edición completa de su libro, él quien tiene buscar los compradores, quien tiene que publicitarlo… por un porcentaje que se situará entre el 5% y el 10% de los beneficios, beneficios que él mismo tendrá que conseguir o pagar. Rechaza esta opción.
4- intenta (si no lo intentó antes de recibir la oferta de la última editorial) conseguir la publicación enviándolo a certámenes literarios, donde puede conseguir dos cosas: que jamás gane nada, o que aparezca una nueva “oferta” como la del punto 3 porque “aunque no haya ganado el certamen, tiene una calidad suficiente para ser publicado”.
5- aparca su obra en un cajón durante meses, pensando en qué puede estar haciendo mal, o cómo podría llegar a publicar su libro sin que le cueste un dineral.
6- busca por Internet otras posibilidades, se apunta a servicios de autoedición y monta su propia página web para tratar de vender unos ejemplares. No vende nada, la gente no acude a la página, y mucho menos compra el libro.
7- finalmente, se plantea dos opciones definitivas: olvidarse de su libro para siempre, o regalarlo al mundo para que, al menos, sea leído y compensar en parte su esfuerzo creador.
Es triste, pero así es la realidad para la inmensa mayoría de los escritores, y no hablo solamente de los noveles.
Se habla habitualmente de varios intentos previos, llevados a cabo por distintas empresas, de digitalizar el mercado editorial, sin ningún resultado. ¿Estamos viviendo el inicio de un cambio fundamental en el modo de entender la literatura?
No es correcto que esos intentos no hayan tenido resultados, yo creo que estamos justamente en el punto de inflexión y los resultados se verán a medio/largo plazo.
Sea como sea, lo que no puede hacerse es circunscribir un arte a un soporte determinado. Decir que la literatura sólo lo es si está impresa en papel es como decir que una fotografía vista en una pantalla (por otra parte con bastante más definición) no es tan buena como una revelada, que la música sólo puede escucharse en vinilo o que el cine solamente es séptimo arte si está en bobinas y no en Blu-Ray.
No es la literatura lo que está cambiando –dejando aparte los cambios naturales debidos a circunstancias históricas, sociales, culturales…- sino la forma de entender su universalización, el hecho de que cualquier autor pueda por fin estar al alcance de TODO EL MUNDO, y no solamente del alcance limitado de una editoral/distribuidora.
El soporte es lo de menos, como te explicaré después.
¿Cuáles son los peligros y las ventajas de la digitalización de la literatura?
Peligro no veo ninguno. Ventajas muchas: mayor facilidad de búsqueda, de utilización, de accesibilidad, de posibilidades de publicación, alcance universal… por no hablar de las ventajas indiscutibles para el medio ambiente.
¿Cuál es el futuro para la literatura?
Antes te dije que la gente tiende a confundir soporte y contenido. La literatura no es un libro compuesto por páginas, ni siquiera lo son las palabras que hay impresas en él porque no dejan de ser tinta, sino el significado de esas palabras y cómo las ha estructurado el autor. ¿Qué más da que se lea en papel o en una pantalla? La obra seguirá siendo la misma, es cuestión sólo de tiempo y acomodación generacional.
Cuanto más arraigada está una tradición en la sociedad y la cultura más tiempo tarda en evolucionar. Veamos unos ejemplos:
- hace no mucho tiempo que bastante gente decía que nunca usaría los teléfonos móviles.
- Más o menos lo mismo que cuando pensaban que no cambiarían de CD a MP3.
- Hace algo más, que no se pasarían nunca de los vinilos a los CD’s.
- Lo mismo digo de los que no cambiarían su video beta por un DVD.
- ¿y los que no dejarían de usar su cámara réflex analógica?
La literatura es más antigua, y el soporte siempre ha sido el papel, no como en la imagen y el sonido, donde hemos ido conociendo todos los avances. Estamos acostumbrados a que un libro son páginas impresas, y acostumbrados a la sensación de su olor, o su tacto… Muchos creen que la intimidad que se tiene con un libro ante una chimenea, por ejemplo, jamás podrá tenerse con un lector electrónico portátil. ¿Por qué? Lo que provoca esa intimidad no es el papel en realidad, sino las sensaciones que nos provoca lo que hay en él. Hay gente que acaricia su móvil –y si no fijaos- porque es su medio de contacto con las personas que quiere: eso puede llegar a pasar con cualquier otro aparato.
Las nuevas generaciones se acostumbrarán a leer en ordenador y pantallas portátiles. Papel y tinta electrónica convivirán mucho tiempo, porque la primera es una tradición ancestral. Pero la evolución es imparable y lógica.
En un marco de auto-publicación y autogestión, ¿cuándo se deja de ser escritor novel? Si el escritor niega en su obra el protagonismo a las editoriales, ¿quién o cómo se decide cuándo un escritor se convierte en profesional?
Dejando a un lado que nadie deja jamás de ser escritor novel, porque nunca se deja de aprender, y nunca hay que dejar de buscar nuevos caminos para expresar y hacerse entender, supongo que esa calificación te la otorga precisamente la editorial que te etiqueta en la contraportada del libro o en la campaña publicitaria del mismo.
Ridículo, porque hay autores que no han publicado nada aún en papel, y superan con creces a profesionales con una producción altísima de obras.
¿Se adquiere status de “profesional” cuando ya se está publicando un segundo libro?
Eso es lo que se afirma y, si somos coherentes con el planteamiento de que el soporte es lo de menos en la literatura, entonces en LibroVirtual.org hay muchos autores que han pasado de noveles a profesionales en menos de un día, por decisión propia y sin depender de los criterios comerciales de terceros.
Serán los lectores los que decidirán si estos autores merecen o no la calificación, y no quien le vende la obra a estos lectores.
Como escritor, ¿aceptarías una oferta de una pequeña editorial, para ceder los derechos de explotación de una de tus obras durante cinco años, a cambio del 5% de los beneficios, como se viene practicando en un contrato convencional?
Miras esos contratos convencionales y parece que es la editorial la que lo hace absolutamente todo y por tanto tiene que recibir todos los beneficios y ventajas. Como si el trabajo de escribir el libro no hubiese sido absolutamente nada, y te estuviesen haciendo el favor de publicártelo.
Pero, tal como está la cosa, con no tener que pagar por que publiquen tu obra creo que ya es suficiente. Hay que aceptar que la mayoría de los autores quieren ver su libro impreso y en las librerías, sea como sea, así que al menos que no les cueste dinero. Pero sería importante que conservasen el derecho de utilizar más vías de publicación.
¿Qué ventajas e inconvenientes percibes en la autogestión frente a la cesión de los derechos?
Ventajas: sigues en plena posesión de los derechos sobre tu obra y puedes canalizarla por todos aquellos lugares que estimes oportunos, no sólo en las librerías físicas. Puedes decidir cuánto gastarte en presentaciones, el precio de venta de tu libro, los formatos… y decides cuándo y dónde sale a la venta.
Inconvenientes: necesitas conocer muy bien todos los procesos que intervienen en la cadena de publicación, los requisitos legales y asuntos contables, realizar o encargar la corrección y formateo adecuados, contratar también una distribución suficiente de los ejemplares, controlar y asumir devoluciones…
Autopublicarse es toda una aventura que te puede llevar a tener un disgusto si no se hace bien. Antes de meterse en ella conviene informarse en profundidad y preguntar a quienes ya lo han hecho antes.
¿Cómo lector, qué ventajas e inconvenientes percibes en la adquisición de libros autogestionados frente a los publicados de manera convencional?
No deberían existir diferencias, pero hay que reconocer que las hay. La principal suele radicar en que los autores no tenemos absoluta conciencia de nuestros propios errores. Por más que repasemos un texto escrito por nosotros y que ya hayamos corregido antes no seremos capaces de encontrar más fallos. Pero si pasa por las manos de un tercero, y aún más por las de un corrector profesional, es raro que no haya cosas que corregir y detalles que pulir.
Así que es habitual que en el primer libro autogestionado de un autor haya infinidad de errores en los textos, y también en la portada, la contraportada, el formato, párrafos, etc. que serán criticados o advertidos por sus lectores y serán evitados en ediciones posteriores. Eso es difícil que ocurra con una editorial porque el proceso de corrección y formateo ya está incluido en la fase previa a la publicación.
Pero tampoco hay que olvidar que cualquier autor puede contratar un servicio profesional de corrección si lo desea, y no es tanto lo que costará como lo que la obra ganará en acabado de cara a los lectores.
Por último, ¿quieres dar algún mensaje a los lectores para que se acerquen a conocer LibroVirtual?
Conocer nuevas formas de leer nunca es malo, como no lo es el conocer nuevos autores y obras.
El éxito de Librovirtual.org entre sus lectores radica en que no hay filtros establecidos como pueda haberlos en editoriales o distribuidoras convencionales: son los lectores los que deciden qué quieren leer, y quienes deciden qué valor tiene para ellos cada obra.
Junto a obras mucho mejores que bastantes de las que pueden comprarse en las librerías pueden encontrarse también títulos que tal vez necesiten alguna corrección o mejora, por supuesto, pero no por ello son descartables a la hora de pasar un muy buen rato leyéndolas.
Y el autor estará ahí siempre, para decirle lo que pensamos de su trabajo.